Averías · 4 min de lectura
Ruidos en la caldera: qué quiere decir cada sonido
"Hace un ruido raro" es de las frases que más oímos al teléfono. Con un poco de detalle sobre cómo suena y cuándo, casi siempre se puede saber por dónde van los tiros antes de abrir la caldera.
Por Equipo de Calderas Sabadell ·
Una caldera funcionando no es silenciosa: tiene un ventilador, una bomba, una válvula que cambia entre calefacción y agua caliente y un quemador. Oír algo es normal. Lo que conviene vigilar es un ruido nuevo, uno que va a más o uno que coincide con que la caldera calienta peor. Te explicamos los más habituales, empezando por los que no deben preocuparte.
Ruidos normales
Un "clac" seco al abrir un grifo de agua caliente o al saltar la calefacción. Es la válvula de tres vías cambiando de posición, o el relé de la placa. Pasa decenas de veces al día.
Un soplido suave al arrancar que luego se estabiliza. Es el ventilador de una caldera estanca subiendo de vueltas para asegurar la salida de humos antes de encender.
Un borboteo corto en calderas de condensación. Es el sifón de condensados vaciándose. Si es breve y de vez en cuando, está bien.
Un tic-tic del encendido una o dos veces y la llama prende. Normal.
Ruidos que merece la pena revisar
Golpeteo o "cacerola al fuego" dentro de la caldera
Un sonido parecido al de una olla a punto de hervir, a veces con pequeños golpes, suele venir del intercambiador. Cuando se acumula cal o suciedad en su interior, el agua se calienta en exceso en algunos puntos, forma burbujas de vapor que se colapsan y suena. Es más típico en el circuito de agua caliente sanitaria si el agua de la zona tiene bastante cal, y en calderas que nunca se han limpiado por dentro.
No es una urgencia, pero sí un aviso: el intercambiador trabaja peor, la caldera consume más para dar lo mismo y, con el tiempo, ese punto puede acabar en fuga. A veces se recupera con una limpieza; si está muy tomado, toca cambiarlo.
Gorgoteo en la caldera o en los radiadores
Suena como agua corriendo por una tubería medio vacía. Es aire en el circuito. Pasa mucho después de rellenar presión, tras vaciar un radiador para pintar o después de cualquier reparación en la instalación. Se soluciona purgando los radiadores, empezando por los más bajos y terminando por los de arriba, y volviendo a poner la presión en su punto al acabar.
Si el gorgoteo vuelve cada pocas semanas, el aire está entrando por algún sitio, o se está rellenando a menudo porque hay una pequeña pérdida. Eso ya hay que mirarlo.
Zumbido constante o chirrido metálico
Un zumbido que no para mientras hay calefacción apunta a la bomba de circulación. A veces es solo aire acumulado en ella; otras, rodamientos que empiezan a fallar o una bomba que se ha quedado medio agarrotada tras el verano sin uso. Si además los radiadores tardan mucho en calentar, la bomba es la primera sospechosa.
Si el ruido metálico sube y baja con el soplido del arranque, el que sufre es el ventilador. Un ventilador desequilibrado o con el cojinete gastado acaba provocando que la caldera no detecte bien la salida de humos y se bloquee.
Silbido agudo
Puede ser un paso de agua forzado, por ejemplo con muchos radiadores cerrados o un filtro obstruido, o la presión del circuito demasiado alta. Mira el manómetro: con la caldera caliente no debería acercarse a la zona roja, que en la mayoría de modelos empieza en torno a 2,5-3 bar. Si está ahí arriba, no sigas añadiendo agua y avisa, porque la válvula de seguridad terminará soltando.
Un pequeño petardeo o "bufido" al encender
Este es el que no hay que dejar pasar. Si la llama tarda en prender y cuando lo hace suena un golpe seco, hay gas acumulándose unos instantes antes de quemarse. Suele deberse al electrodo de encendido desgastado o mal posicionado, a inyectores sucios o a un problema de mezcla de aire y gas. Deja de usar la caldera y pide una revisión. No es algo que vaya a mejorar solo.
Goteo o chisporroteo
Un goteo que suena dentro de la carcasa suele ser agua cayendo sobre partes calientes: una junta que pierde, la válvula de seguridad, el propio intercambiador. Si ves agua debajo de la caldera, apunta de dónde cae y cierra la llave de llenado si la presión sube sin motivo.
Ruidos que parecen de la caldera y no lo son
Un golpe fuerte en las tuberías al cerrar de golpe un grifo o cuando para la lavadora no es la caldera: es el llamado golpe de ariete de la instalación de agua. Y los crujidos de los radiadores o del suelo mientras se calientan son dilatación de tubos y soportes, que suele ser más notable en instalaciones antiguas de hierro.
Cómo describir el ruido para acertar a la primera
Si llamas, nos ayuda saber:
- Si suena con la calefacción, con el agua caliente o con las dos.
- Si es al arrancar, mientras funciona o al apagarse.
- Desde cuándo, y si ha coincidido con algo: rellenar presión, una obra, el primer día de frío.
- Qué marca y modelo es. Hay ruidos muy característicos de algunos modelos.
Grabar veinte segundos con el móvil también sirve más de lo que parece.
Si el sonido está en la lista de los que conviene revisar, podemos verlo en una visita de reparación. Si es de los que avisan con tiempo, como el golpeteo de la cal, se puede dejar para la revisión anual y aprovechar para limpiar lo que haga falta.