Precios · 4 min de lectura
Cambiar la caldera de una casa con radiadores: potencia, circuito y precio
Cuando se cambia la caldera de un piso, el trabajo casi siempre se parece. En una casa del Vallès con radiadores en dos plantas, garaje y buhardilla, cada instalación es distinta, y el presupuesto también.
Por Equipo de Calderas Sabadell ·
Cambiar una caldera por una de condensación empieza a partir de 1.100 € en una sustitución sencilla, con equipo, montaje y puesta en marcha. En una casa, lo que separa ese punto de partida del precio final rara vez es la marca: son la potencia que realmente necesita la vivienda, el estado del circuito de radiadores y el sitio donde va la caldera.
La potencia: la de la placa vieja no es una referencia
Es muy habitual que, al pedir precio, alguien diga «quiero una igual que la que tengo». El problema es que la caldera antigua a menudo se eligió a ojo, para una casa sin aislar y sin ventanas nuevas, o se sobredimensionó por prudencia.
Una caldera demasiado grande para la casa no calienta mejor. Arranca, alcanza la temperatura enseguida, se para y vuelve a arrancar. Esos ciclos cortos gastan más, desgastan antes el encendido y hacen que la condensación, que es justo lo que se paga, apenas se aproveche.
Para acertar hay que mirar dos cosas por separado:
- La calefacción: metros, número de radiadores, plantas, orientación y si la casa se ha reformado.
- El agua caliente: en una caldera mixta, lo que manda es cuántas duchas pueden coincidir. Una casa con dos baños que se usan a la vez por la mañana necesita otra solución que un matrimonio con un baño.
Si el agua caliente pide más de lo que una mixta da con comodidad, puede tener más sentido una caldera con acumulación que una mixta más potente. Es una decisión que cambia el precio y conviene tomarla con la visita hecha.
¿Sirven los radiadores que ya tienes?
En la gran mayoría de casas, sí. No hace falta cambiar radiadores para poner una caldera de condensación.
Lo que sí conviene saber es que una caldera de condensación aprovecha mejor el gas cuando el agua vuelve de los radiadores menos caliente. Si la casa tiene radiadores holgados para cada habitación, la caldera puede trabajar a temperatura más baja y rendir mejor. Si hay una habitación que ya iba justa con la caldera antigua, seguirá yendo justa, y quizá haya que ampliar ese radiador concreto, no todos.
Una sonda de temperatura exterior, que muchas calderas admiten, ajusta sola la temperatura del agua según el frío que hace fuera. En una casa con mucha superficie de radiadores es un complemento que se nota en confort.
El circuito viejo y la caldera nueva
Aquí está la partida que más se discute y la que menos conviene recortar. Una instalación de radiadores con décadas acumula lodos. Si se cuelga una caldera nueva sin hacer nada, esos lodos acaban en su intercambiador, que tiene pasos mucho más estrechos que el de las calderas antiguas.
Lo razonable, según el estado del agua al vaciar, es alguna de estas opciones:
- Poner un filtro de lodos a la entrada de la caldera, que se limpia en cada revisión.
- Hacer además un lavado del circuito si el agua sale muy sucia.
- Revisar el vaso de expansión, que en circuitos grandes a veces se queda corto y conviene ampliar.
Pide que vengan como líneas separadas en el presupuesto. Así sabes qué pagas y puedes comparar con otras ofertas que quizá no lo incluyan.
Dónde está la caldera
En los pisos, la caldera suele estar en la cocina o la galería y la salida de humos va a fachada. En las casas hay más variedad, y cada caso tiene su coste:
- Garaje o cuarto de instalaciones: suele haber sitio y buen acceso, pero hay que comprobar ventilación, desagüe para los condensados y protección frente a heladas.
- Salida de humos por el tejado: si la caldera antigua usaba chimenea, la de condensación necesita un conducto adecuado. Entubar la chimenea existente o hacer un tramo nuevo cambia bastante el trabajo.
- Cambiar de sitio la caldera aprovechando una reforma: es buen momento, pero implica mover gas, agua, calefacción y humos.
Tres preguntas que conviene hacer en una casa
- ¿Con qué criterio se ha elegido la potencia, y cómo queda cubierta el agua caliente si coinciden dos duchas?
- ¿Qué se hace con el circuito: filtro, lavado, vaso de expansión? ¿Está incluido?
- ¿Cómo sale la caldera nueva los humos y dónde van los condensados?
Si el presupuesto no responde a las tres, está hecho sin mirar la casa.
Cuándo no hace falta cambiarla
Una caldera con pocos años que da problemas en una casa grande muchas veces no está mal: está mal regulada, sobrecargada por un circuito sucio o bloqueándose por aire o presión. Antes de sustituirla, vale la pena una revisión del conjunto. Si la caldera se para a menudo, en el blog contamos qué suele haber detrás de los bloqueos.
Si ya ha llegado el momento, en instalación y sustitución de calderas hacemos la visita antes de dar precio y te dejamos el presupuesto por escrito, con cada partida por separado.